El nieto de Cantinflas parece ser que se ha convertido en un fantasma y le ha dado por aparecerse en los últimos lugares donde vivió, según cuenta Mónica Caballero, la única mujer que lo ha visto y que habló en exclusiva para "Un nuevo día".

Según Caballero, el fantasma de Mario Patricio Moreno apareció en su restaurante poco después de morir. "Lo vi como de lado, entró, lo miré y él se fue", aseguró Mónica.

A pesar de eso, ella salió del local para preguntarle por qué se iba, pero no lo encontró.

Mónica sabe que los tres hijos del hijo del famoso comediante Cantinflas estuvieron internados en centros de rehabilitación a escasos metros donde se ubica su restaurante, lo que le da "escalofríos".

La dueña del local, Caballero, tuvo la oportunidad de conocer al nieto del comediante y hasta de cocinarle sus platillos preferidos en las ocasiones que Mario visitó el establecimiento.

Ahora, la mesa donde el fallecido solía sentarse es un altar improvisado con velas y flores.