Hace 55 años se estrenaba el musical West Side Story. Era la apasionante historia de amor -una suerte de Romeo y Julieta americanos- entre dos chicos de mundos distintos: una chica de familia puertorriqueña y un muchacho de una pandilla de descendientes de irlandeses. La película marcó una era y fue la primera vez que la música y los inmigrantes latinos aparecieron en las pantallas.

El musical y la película posterior fueron una gran promoción de los ritmos latinos y un llamado al entendimiento entre dos mundos que no se entendían del todo: los inmigrantes y los locales. Fue el primer éxito americano con condimento musical latino.

Puerto Rico en Manhattan

En los 50´s llegaron las primeras oleadas fuertes de inmigrantes latinos. En su mayoría Puertorriqueños. Fue un choque social potente que cambiaría la imagen de Nueva York para siempre. Hoy la inmigración latina cuajó tan fuerte que el 30% de los habitantes de la ciudad tienen origen latino.

El musical fue un éxito y derivo tres años más tarde en la famosa película protagonizada por Natalie Wood y Richard Beymer. La película fue un éxito sonoro y documentó muy bien las tensiones provocadas por el choque cultural entre latinos y americanos. Esta película fue de alguna manera fue una manera de reconocer la problemática y de integrar las dos culturas.

La banda sonora, que incluyó ritmos latinos como el mambo la rumba, despertó el atractivo porlos bailes latinos y mostró la sensualidad de esa música en los EEUU. De alguna manera se dejo de ver a los inmigrantes de Puerto Rico como unos invasores y se valoró su propia cultura e identidad. La banda de latinos fue equiparada a la banda de americanos y de alguna manera el amor interracial fue el gran protagonista: María y Tony pudieron amarse a pesar de las diferencias.
“Amor sin barreras” como se la conoció en castellano es un musical que vale la pena volver a ver.

Las coreografías son perfectas, las canciones pegadizas y la dirección espléndida. Y sin duda alguna los secundarios se comen a los personajes principales; esa perfecta Rita Moreno y un magnífico George Chakiris, haciendo de Bernardo.