Si siempre haces dieta y nunca resulta, puede que tengas alguno de esos hábitos y creencias que malogran tus esfuerzos. La experta en Fitness Ann Rosenstein, autora de libros como Diet Myths Busted; Food Facts Not Nutrition Fiction, explica por qué estas costumbres y mitos son incorrectos: “Cuando creemos en lo que nos promete adelgazar sin demasiado esfuerzo, estamos haciendo negación del problema real, que es la mala nutrición, malas elecciones de comida, demasiadas calorías y actividad insuficiente”.

Estos son algunos de los mitos más comunes:

Mito: “Las píldoras de dieta hacen adelgazar”
Realidad: Las píldoras que supuestamente absorben la grasa corporal nos hacen creer que podemos permitirnos alimentos altos en calorías y nutricionalmente deficientes porque estamos “protegidos” por la píldora. En lugar de hacernos cambiar un mal hábito, nos induce a sostenerlo.

Mito: “La última dieta de moda sí funciona”
Realidad: Como con las píldoras, son promesas que no nos ayudan a evaluar los malos hábitos que nos hicieron engordar en primer lugar.

Mito: “Hay que eliminar cierto grupo de alimentos porque tienen grasas”
Realidad: Evitando el aceite de oliva, el de nuez, los aguacates, la carne y los huevos porque pensamos que son fuentes de grasas, significa negarle a nuestros cuerpos importantes aminoácidos y otros nutrientes.

Mito: “Una dieta de puros jugos de frutas es sana porque tienen muchos antioxidantes”
Realidad: Pensamos que son una buena alternativa a las sodas y otras bebidas azucaradas, pero el jugo de frutas se convierte en azúcar en nuestro cuerpo, y si ya tenemos altos valores de azúcar, puede traer problemas. Es mejor comer frutas enteras porque aportan fibras, las cuales retrasan la absorción del azúcar.

Mito: “Hay que matarse de hambre”
Realidad: Cuando pasamos hambre para perder peso, dañamos nuestra musculatura, porque nuestros cuerpos almacenan la grasa mientras se devoran los músculos. Es más fácil descomponer los músculos que la grasa acumulada. Esto hace que nuestro metabolismo vaya más lento, porque son los músculos los que queman calorías, y las grasas las acumulan. Cuando volvemos a comer normalmente, nuestra reducida musculatura no puede quemar el influjo mayor de calorías, y ganamos aún más peso en la forma de calorías acumuladas.

En resumen, la única manera de adelgazar es cambiar a una dieta integral y saludable, e incrementar y sostener el nivel de actividad física para quemar calorías. Un estilo de vida sano, en lugar de cambios temporales, es el mejor cuidado que podemos tener por nosotros y nuestras familias.