Las horas previas al conclave son horas de preparación para que los cardenales puedan estar en un momento de paz, concentración y privacidad en los mementos en los que se decidirá el futuro papa.

Elegir al papa es el momento más importante en la vida de un cardenal.

Es por eso que se preparó la Capilla Sixtina desde el piso hasta el techo,  para proteger la comodidad y seguridad de los cardenales.

Tales preparaciones van desde arreglar el piso para que los cardenales puedan caminar juntos y con seguridad, hasta un escudo electromagnético para  inhabilitar cualquier aparato con el que se pretenda grabar el cónclave.