NUEVA YORK - El caso horrible de un hombre que murió arrollado después de que lo empujaran a las vías del tren subterráneo ha puesto en alerta a los neoyorquinos en cuanto qué harían si les sucede lo mismo y cómo podrían salvar la vida.

Los expertos en seguridad recomiendan tenderse en medio de la vía por la que pasará el tren, lo cual podría ser efectivo en algunas estaciones. Quien no sea obeso podría aprovechar el hueco entre el tren y el andén en algunas paradas. En la peor de las circunstancias, dicen, hay que correr hacia adelante para ganarle trecho al tren antes de que frene.

Esas son algunas de las ideas que han circulado en días recientes después que Ki-Suck Han, un neoyorquino de 58 años, fuera empujado intencionalmente el lunes por un individuo a las vías poco antes de que llegara el tren a la estación. Han murió arrollado ante la mirada impávida de otros usuarios. Un individuo sin casa fue acusado de homicidio en segundo grado en el caso.

La muerte de Han ha captado la atención a nivel nacional no sólo por la forma grotesca como ocurrió, sino porque nadie intentó salvarlo, incluido un fotógrafo que tomaba las instantáneas del drama.

Por eso expertos en seguridad consideraron importante que los pasajeros del metro conozcan qué podrían hacer para salvarse. Aunque es muy raro que alguien sea empujado a los rieles, los usuarios son arrollados por trenes en un número escalofriante.

En 2011 hubo 147 casos, según cifras de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA por sus siglas en inglés). Cincuenta de esas personas murieron, aunque la mayoría fueron casos de suicidio.

Jim Gannon, portavoz del Sindicato de Trabajadores de Tránsito, cuyos miembros revisan a diario palmo a palmo el sistema, dijo que en promedio ocurren "dos caídas de gente por semana" a las vías, pero sobreviven.

La primera opción, señaló, de ser posible es que se intente escalar el muro del andén o encontrar a un buen samaritano con la suficiente fuerza para levantar a una persona una altura de 1,20 metros (4 pies) sin que ambos caigan en las vías.

Si nadie puede jalar a quien haya caído, dice Gannon, entonces esa persona puede tenderse en medio de las vías por donde pasará el tren; este ha sido un buen recurso porque "hay bastante espacio".

Pero el MTA advierte que no todas las estaciones y trenes están construidos de la misma manera y varía la profundidad del espacio entre las vías, al igual que la basura acumulada que roba altura.

Otra opción sería hacer algo al estilo James Bond: tratanr de correr delante del tren que por lo general avanza a unos 40 kilómetros por hora (25 mph) pero cuya velocidad disminuye conforme ingresa a la estación para detenerse.

El detenido al que se imputa la muerte de Han, Naeem Davis, dijo a la prensa el miércoles por la noche que la víctima lo atacó primero. El funeral de Han se realizó el jueves.