MIAMI - Lo que pudieran ser apacibles estampas de un día soleado en la playa de Deerfield Beach, al norte del condado Miami-Dade, se convierte en temerarias imágenes cuando se observan desde el aire.

Una inmensa mancha de tiburones se mueve a muy pocos metros de unos bañistas quienes, aún distraídos en su rutina, no advierten la peligrosa compañía que nada cerca de ellos.

Sin embargo, los especialistas señalan que es habitual en esta época del año que los escualos se aproximen a la orilla, aunque no por ello deje de ser intimidante acercarse demasiado a tan insólita presencia.