NUEVA YORK - El cardenal y arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, confesó estar "triste" por la renuncia del papa Benedicto XVI, aunque se mostró "agradecido" por sus ocho años de liderazgo "desinteresados" en el Vaticano.

"La renuncia a su cargo no es sino otra muestra de su gran cuidado por la Iglesia", destacó en un comunicado Dolan, quien reconoció estar "conmocionado" ante la decisión del papa de dejar el pontificado debido a su avanzada edad.

El también presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU destacó de Benedicto XVI su "tierno corazón, la mente incisiva de un erudito y la confianza de un alma unida a su Dios en todo lo que hizo".

Por ello, el prelado católico, que fue nombrado cardenal hace un año, dijo estar "triste" de que el papa haya renunciado, "pero agradecido por sus ocho años de liderazgo desinteresado como sucesor de San Pedro".

Dolan destacó la labor del papa como "voz de los más pobres cuando los visitó y escribió sobre la igualdad entre naciones en sus mensajes de paz y encíclicas", así como su insistencia en enseñar que "algunos valores, como la vida humana, superan a todos los demás".

El arzobispo también alabó el mandato del papa por haber "escuchado a las víctimas de abuso sexual por parte de clérigos" durante su visita a Washington en 2008, cuando se reunió con algunas de las víctimas de sacerdotes pederastas en Estados Unidos.

La renuncia de Benedicto XVI a su pontificado se hará efectiva el 28 de febrero y el Vaticano espera que el cónclave de cardenales, que todavía no ha sido convocado, elija a su sucesor en marzo.

Así, Dolan animó a orar a la comunidad católica para que se elija un sucesor "digno para afrontar los retos actuales en el mundo".