WASHINGTON (AP) -- El presidente Barack Obama, ante el peligro de perder el impulso en el Congreso, pretende llamar la atención sobre las nuevas leyes de control de armas en Colorado en momentos en que presiona en público a los legisladores para aprobar medidas similares a nivel federal.

Obama visitó  Denver para destacar con más fuerza su exhortación a establecer la verificación universal de antecedentes penales para los que compren armas de fuego, así como exigir al Congreso que por lo menos vote una prohibición sobre las armas de asalto y los cargadores de alta capacidad.

El viaje está cargado de simbolismo político. Colorado amplió la verificación de antecedentes penales y restringió los cargadores de munición a pesar de ser un estado con profundas tradiciones de caza, donde la tenencia de armas es un derecho atesorado. Lo que es más, Obama se reunirá con autoridades policiales y líderes comunitarios en la Academia de Policía de Denver, no lejos del suburbio de Aurora donde un hombre mató a tiros a 12 personas el verano pasado en un cine. El presidente viaja a Colorado la misma semana en que fiscales anunciaron que solicitarán la pena de muerte para James Holmes, acusado de la masacre de Aurora.

Poco antes de que los legisladores federales regresen a Washington tras dos semanas de vacaciones por Semana Santa, Obama ha programado varias actividades de alto perfil sobre leyes de control de armas para presionar a los congresistas y mantener el impulso para concretar alguna medida dirigida a reducir la violencia con las armas de fuego, tres meses después de la masacre en una escuela primaria de Newtown, Connecticut.

La semana pasada Obama exhortó a aprobar medidas legislativas en este sentido acompañado por 21 madres que han perdido hijos debido a la violencia con armas de fuego. "No he olvidado a esos niños", dijo entonces el presidente.

El lunes, poco antes del planeado comienzo del debate sobre las armas en el Senado, Obama tiene programado viajar a Hartford, Connecticut, donde legisladores estatales han anunciado un acuerdo bipartidista en materia de armas en respuesta a los tiroteos en la escuela primaria Sandy Hook, en Newtown, que acabó con la vida de 20 niños de primer grado y seis adultos.

"Si fuese fácil aprobar en el Congreso medidas de sentido común para reducir la violencia de las armas en Estados Unidos, ya las hubieran aprobado", dijo el martes Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca. "Y el presidente siempre ha reconocido que sería un reto".

Al escoger Colorado, Obama destaca un estado con una larga tradición centrista que atesora su herencia como parte de la frontera oeste. Pero la llegada de jóvenes de la costa y una mayor fuerza del voto hispano podrían ayudar a los demócratas a ganar varias victorias en el estado. Incluso antes de que la masacre de Sandy Hook galvanizara a los que defienden el control de las armas, el gobernador John Hickenlooper, demócrata, dijo que estaba abierto a nuevas medidas de control de armas en el estado.