El presidente Barack Obama reiteró su interés en lograr una reforma migratoria en su segundo mandato y expresó su esperanza en que el voto latino en las elecciones de noviembre envíe "un fuerte mensaje" sobre la necesidad de esta medida.

En una rueda de prensa celebrada en la Casa Blanca este martes, la primera formal convocada desde octubre, el presidente estadounidense recordó que la reforma fue una de sus promesas de campaña en 2008 y achacó su fracaso en lograrla hasta el momento a la falta de apoyo republicano.

"Lo que era un acuerdo bipartidista (para reformar el sistema actual) acabó siendo un asunto partidista", explicó el presidente, que rindió homenaje a su predecesor, el republicano George W Bush, por intentar promover esa iniciativa, que acabó fracasando en el Senado estadounidense en 2007.

Obama se ha lamentado en el pasado de que ni un solo legislador republicano haya querido dar su voto en favor de una reforma durante su mandato.

Aseguró que presentará un marco para lograr la reforma migratoria, pero puntualizó que "no puedo votar en lugar de los republicanos, tienen que ser ellos los que se den cuenta por sí mismos de que ésta es una cuestión importante".

"Espero que después de estas elecciones la comunidad latina haya enviado un fuerte mensaje de que quiere un esfuerzo bipartidista y quiere una reforma", declaró el presidente estadounidense.

Obama, que recordó que durante su mandato ha tomado una serie de medidas para reforzar la seguridad de las fronteras -entre ellas ha aumentado el número de deportaciones de personas con antecedentes penales- reiteró, como ha hecho en ocasiones anteriores, que "podemos ser un país de leyes y un país de inmigrantes a la vez".

La rueda de prensa de Obama se celebra en el "supermartes", la jornada más importante en el calendario de primarias republicanas, donde están en juego diez estados y más de 400 delegados de los 1.144 necesarios para lograr la candidatura de ese partido en las presidenciales de noviembre.

La mayoría de los candidatos presidenciales se opone a cualquier legislación que suponga una "amnistía" para los indocumentados, de los que se calcula que existen cerca de doce millones en Estados Unidos.

Una encuesta divulgada el lunes señala que los votantes latinos prefieren a Obama por un margen de seis a uno frente a los aspirantes republicanos.