NUEVA YORK - Nancy Lanza, la madre de Adam Lanza, el joven de 20 años que atacó la escuela primaria Sandy Hook en Newtown, almacenó armas para prepararse ante una posible crisis social, según ha revelado un familiar cercano.

Su cuñada, Marsha Lanza, que vive en Chicago, ha explicado que Nancy Lanza acumulaba alimentos y armas en caso de que le hicieran falta si estallaba la "gran crisis".

Marsha Lanza ha sido citada por varios medios, entre ellos el periódico británico, "The Telegraph", diciendo Nancy le hablaba a menudo de la necesidad de estar listo ante cualquier eventualidad.

Al parecer compartía estos temores con muchos otros estadounidenses que participan del movimiento de los "survivalists", es decir, los que sobrevivirán a una supuesta crisis que se avecina ocasionada por el colapso económico y social de Estados Unidos.

Esta no era sin emabargo, la única preocupación que tenía la madre de Adam Lanza.

La agencias internacional de noticias, EFE recogió testimonios que afirman que Nancy como madre conocedora de los movimientos extraños de su hijo, instruyó a un hombre que fue su niñero para que nunca le diera la espalda.


Ryan Kraft, que ahora vive en California, explicó a la cadena de televisión CBS que Nancy le advirtió que "siempre le tuviera puesta la vista encima,... que nunca le diera la espalda, incluso para ir al baño o algo así".

Kraft explicó que tenía entonces 14 o 15 años, y que Adam tendría 9 o 10 años.

Recordó a Adam como alguien muy inteligente, pero callado e introvertido. "Cuando hacía algo, fuera construir con Lego o jugando con videojuegos, estaba realmente concentrado. Era como si estuviera en su propio mundo".

Ryan Kraft, quien tras estudiar en Newtown (Connecticut) pasó a la universidad y luego se asentó en Hermosa Beach, en el sur de California, aseguró que Nancy Lanza quería mucho a sus hijos y estaba muy implicada en sus vidas.

Sin embargo, no explicó por qué una madre que pide que no se le dé la espalda a su hijo pequeño mantenía un pequeño arsenal en casa e incluso lo llevaba a prácticas de tiro.

Kraft indicó que tras conocer las noticias del tiroteo comenzó a temblar sin poder pensar en nada, pero que después decidió hacer algo y recaudar fondos para ayudar a los niños de Newtown a recuperarse del trauma.