Si algo tiene Nueva York, es un imán para el turismo. Ese privilegio de haberse convertido en la "capital del mundo" no es gratuito. Es la ciudad más poblada del estado del mismo nombre,  Nueva York y considerada la segunda aglomeración del continente. Desde finales del siglo XIX, es uno de los principales centros mundiales de comercio y las finanzas. Ni que hablar del movimiento artístico y cultural.

Ahora, los museos y Broadway, las principales calles de Manhattan, el Empire State, la Estatua de la Libertad y otros tantos sitios emblemáticos de la ciudad están a oscuras por la falta de energía.

Residentes y turistas deambulan sin destino. Con pocos restaurantes abiertos y sin transporte público no tienen un norte definido.

La llegada de la "súper tormenta Sandy" obligó a cerrar el Empire State, la Estatua de la Libertad, el Museo Metropolitano, entre otros lugares emblemáticos de la Gran Manzana que son visitados a diario por cientos de turistas.

Incluso el Parque Central, el pulmón verde de la ciudad, se mantuvo inaccesible ante el temor de la alcaldía por la caída de árboles o ramas tras los violentos vientos que soplaron y arrastraron todo a su paso.

Los teatros y musicales de Broadway fueron cancelados desde el domingo 28 de octubre por la noche, al igual que la Metropolitan Opera.

Los usuarios de Telemundo47.com enviaron fotos, como testigos de este ciclón que pasará a la historia, más que por su fuerza, por su amplitud y enormes destrozos.

La mitad sur de Manhattan quedó sin luz, con lo cual los bares y restaurantes de los vibrantes y bohemios barrios de West Village, Tribeca, East Village y Lower East Side desaparecieron como opción.

El tradicional desfile de Halloween en las calles de Manhattan, que tenía previsto llevarse a cabo el miércoles, fue cancelado por el paso de Sandy. El desfile debía realizarse en el West Village,
uno de los barrios del sur de Manhattan afectado por los cortes de electricidad.

A pocos días de haber entrado por la costa y causar estragos a la población, aún 3 millones de personas siguen sin electricidad en sus hogares. El número de muertos, sólo en Estados Unidos se eleva a 92 y en total, después de haber pasado por ocho estados de Estados Unidos, la cifra total de muertos alcanza los 142.

Las pérdidas estimadas van por los $50 billones de dólares.