Pocas horas después de que benedicto XVI sorprendiera al mundo entero anunciando su renuncia, un relámpago alcanzó en forma contundente la famosísima cúpula de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Y la pregunta que comienza a sonar es: ¿casualidad o un mensaje divino? Si Dios quisiera expresarse de manera clara y simbólica, ¿acaso no lo haría de esta forma, con un rayo sobre la cúpula más emblemática de su iglesia?

La imagen, obra del fotógrafo Alessandro di Meo, está dando la vuelta al mundo convirtiéndose en una de las fotografías más publicadas por la prensa.

En la fotografía se puede ver perfectamente como el rayo, que ilumina el cielo nublado y ya oscuro de noche cerrada en Roma, cae sobre la punta de la cúpula de la basílica vaticana, una extraña y curiosa coincidencia que contó con el importante acierto del fotógrafo a la hora de capturar el momento.

Las circunstancias en que fue tomada la fotografía y el extraño fenómeno atmosférico que lo causó convierten a la imagen en un hecho histórico, sin precedentes. Como si fuera poco, momentos antes el decano del colegio cardenalicio, Angelo Sodano, en una conferencia de prensa, había dicho sobre la renuncia del Papa: "Fue como un rayo caído a cielo abierto".

Lo cierto es que después de una mañana ayer algo nublada y con lluvias intermitentes sobre Roma, el cielo terminó de cerrarse por la tarde, para dar paso a una tormenta (de dimensiones que algunos calificaron como "casi bíblicas") que, con fuerte carca eléctrica y truenos, arreció sobre la capital italiana y el vecino Estado del Vaticano durante unas horas.

Fruto de ello, la captura de Di Meo que pasará ya a la historia como una de las imágenes más significativas y misteriosas -si no la que más- del día en el que el papa alemán anunció su renuncia a la jefatura de la Iglesia católica al faltarle las fuerzas