Lo que parecía ser unas inocentes monjas tratando de pasar por la seguridad del aeropuerto de la isla caribeña de San Andrés,  resultó ser nada más y nada menos que unas narcotraficantes.

Y es que cuando las monjas llegaron en un vuelo proveniente de Bogotá, un oficial colombiano las notó algo sospechosas y pidió una revisión.

El capitán de la policía Oscar Dávila, se dio cuenta que las mujeres se veían nerviosas y notó que la tela del disfraz no se veía del todo normal.

El jefe de la policía dijo que más de dos kilos de cocaína estaban amarrados en las piernas de cada mujer.

Dávila dijo que cuando las descubrieron, las tres mujeres empezaron a llorar y a contar sobre sus dificultades financieras.

Ninguna de las tres mujeres eran monjas, ahora se encuentran detenidas con cargos de narcotráfico. 

San Andrés está ubicado junto a la costa de Nicaragua, esta zona ha sido por mucho tiempo una ruta para el contrabando de cocaína proveniente de Colombia.