WASHINGTON- El Tribunal Supremo de EE.UU concluyó que la Ley por la Defensa del Matrimonio, la DOMA, que firmó el presidente Bill Clinton y que solo contemplaba el matrimonio entre un hombre y una mujer, es inconstitucional.

La decisión fue celebrada por el presidente Obama que desde su cuenta de Twitter decía: "La decisión de hoy sobre DOMA es un histórico paso adelante a favor de la igualdad de los matrimonios. El amor es amor".

El veredicto, leído en el Supremo ante gran expectación, es un paso más en la lucha por la aceptacion de los matrimonios homosexuales en EEUU.

Con fallo de 5-4, la corte invalidó una estipulación de la ley de Defensa al Matrimonio que evitaba que las parejas de matrimonios gay gozaran de varios beneficios fiscales, médicos y de pensiones que generalmente están disponibles para matrimonios heterosexuales.

Horas antes de que la corte emitiera su fallo, el público empezó a hacer fila afuera del edificio de la Corte Suprema en espera de un lugar dentro de la sala del tribunal.

El alto tribunal también se pronunció sobre la constitucionalidad de una enmienda que prohibía las bodas entre homosexuales en California, reinstaurándolas y declarándolas legales. Así, el matrimonio homosexual vuelve a estar permitido en el estado de California.

El Gobierno del presidente Barack Obama se ha implicado en ambos casos sobre los que debe fallar el Supremo, instando al tribunal a derogar la Proposición 8 y a declarar inconstitucional la DOMA.
 
En mayo del año pasado, Obama se convirtió en el primer presidente estadounidense en declarar en público su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo.
 
Cada estado de EE.UU. tiene sus propias leyes: hay 12 en los que el matrimonio homosexual está legalizado (Delaware a partir del 1 de julio y Minnesota y Rhode Island desde el 1 de agosto).
 
Otros 8 estados permiten algún tipo de unión legal entre parejas homosexuales, reconociéndoles los mismos, varios o algunos derechos similares a los del matrimonio.
 
Otros 29 no permiten ningún tipo de unión homosexual y un caso aparte es el estado de Nuevo México, que no tiene legislación que prohíba o reconozca de forma explícita el matrimonio entre personas del mismo sexo.
 
Aproximadamente un 18 % de la población de EE.UU vive en estados donde el matrimonio homosexual es legal.