WASHINGTON - Promoviendo sus respectivas propuestas económicas, el presidente Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney hacen campaña este jueves en tres de los estados más disputados, tratando de alentar entusiasmo en un público por lo demás preocupado con vacaciones, las Olimpiadas y el agobiante calor de agosto.

Obama viajaba a Florida y Virginia el jueves, buscando atraer atención a un plan de impuestos de Romney que el presidente dice forzaría a los contribuyentes de clase media a pagar más mientras da un recorte de impuestos a los ricos.

Romney a su vez se dirigía a Colorado, donde iba a presentarse junto con 10 gobernadores republicanos, algunos mencionados como potenciales compañeros de fórmula, en un acto cerca de Aspen.

Sus viajes se producen luego que el miércoles el Congreso ayudase a los candidatos a enmarcar el tema económico con votaciones partidistas sobre medidas de impuestos que además resaltaron el estancamiento político en Washington. La Cámara de Representantes, controlada por los Republicanos, aprobó una extensión de los recortes de impuestos de la era Bush, apenas una semana después que el Senado, de mayoría demócrata, votase en favor del plan de Obama para mantener los actuales recortes solamente para hogares con ingresos menores de 250,000 dólares e individuos con ingresos menores de 200,000.

Con el tema de los impuestos dominando el actual debate, Obama visita dos estados que representan los dos extremos de la economía nacional. Florida es uno de los estados más golpeados por la crisis inmobiliaria y tiene una tasa de desempleo de 8,6%, más alta que el promedio nacional y 39° entre los 50 estados. Virginia, por su parte, tiene el 10° desempleo más bajo del país.

Colorado, donde Romney iba a hacer un discurso de campaña en Golden antes de sumarse a los gobernadores republicanos en una escuela secundaria en Basalt, ha estado batallando con una tasa de desempleo igual al promedio nacional de 8,2%. Para Romney, el viaje es su primera presentación de campaña desde que regresó de un viaje al exterior cargado de controversias políticas.