Asunción - La organización Somosgay realizó un "besatón", una maratón de besos, frente al Congreso de Paraguay para denunciar la discriminación que sufren las personas homosexuales, bisexuales y transexuales en este país.

Con música y banderas arcoíris, parejas de homosexuales y heterosexuales, activistas o solidarios con los Derechos Humanos, se besaron en el centro de Asunción para pedir la igualdad de derechos entre las personas de cualquier orientación sexual.

El dirigente de Somosgay, Sergio López, dijo a Efe que realizan esta acción en el Día Internacional contra la Homofobia desde el año 2010 para reclamar que se apruebe el matrimonio entre personas del mismo sexo en Paraguay y denunciar "el atraso en derechos civiles" comparado con otros países de la región.

"En el día a día es donde más se siente la discriminación que todavía caracteriza a la sociedad paraguaya, se siente en las familias, los colegios o los puestos de trabajo", denunció López.

El activista reveló que semanalmente su organización recibe pedidos de ayuda de jóvenes y adolescentes que son expulsados de sus casas o de sus puestos de trabajo cuando dan a conocer su orientación sexual.

La diputada electa de la coalición de izquierdas Avanza País Rocío Casco acudió a apoyar el acto "en solidaridad y compromiso para que se inicie el debate" sobre el matrimonio homosexual en Paraguay.

Casco admitió a Efe que es "absolutamente imposible" que se apruebe el casamiento entre personas del mismo sexo, porque "la gran mayoría es conservadora".

La diputada electa recordó que la dictadura de Alfredo Stroessner que sufrió el país durante 35 años es "el motivo principal por el que la sociedad paraguaya es tan conservadora".

"Los socialistas, como los gays, los transexuales y las lesbianas, también formamos parte de ese grupo que nunca fue tolerado por la sociedad por el simple hecho de ser diferentes", destacó Casco.

A pocos metros de la desenfadada protesta un pastor evangelista decidió plantar una gran pancarta que rezaba: "Paraguay no a la legalización homosexual. Argentina y Uruguay: sodoma y gomorra".

El religioso, con la Biblia en la mano, gritó a los activistas que lo que hacían era "una cochinada", que debían "arrepentirse del pecado" y salir de la plaza.

El Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia recuerda cuando el 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó de considerar la homosexualidad una enfermedad.