BALTIMORE - Agentes federales anti fraude invitaron a la prensa a visitar su nuevo centro de comando y escuchar explicaciones de cómo combatirán estafas de seguro médico.

Aunque la acción en la visita del martes no fue real, el problema sí lo es - más de 60,000 millones de dólares son perdidos anualmente a causa de fraudes médicos. Y dos senadores republicanos cuestionaron de inmediato si la nueva costosa instalación es una pérdida de dinero.

Los senadores republicanos Orrin Hatch y Tom Coburn dijeron que el gobierno de Barack Obama no está proveyendo suficiente información acerca del nuevo sistema de computadores que está siendo usado para identificar facturas sospechosas de los seguros de salud pública, Medicaid y Medicare y, como resultado, nadie sabe cuán eficientemente está funcionando. El examen computarizado de las facturas es la tarea principal del centro.

La instalación abrió la semana pasada en un complejo de oficinas comerciales. Una veintena de computadoras están agrupadas en semicírculos concéntricos frente a una pantalla gigante que muestra datos y fotografías, además de permitir comunicación cara a cara con investigadores en todo el país.

El jefe de la unidad antifraudes Peter Budetti dijo que el objetivo es permitir que los investigadores gubernamentales en diversos puntos hablen directamente con expertos a cargo del nuevo sistema de detección, lo que reduce dramáticamente el tiempo que toma conducir las pesquisas.

"Nuestras expectativas son que este centro va pagar por su costo varias veces", le dijo Budetti a reporteros.

En su primera visita formal de inspección, la secretaria de Salud Kathleen Sebelius le dijo al personal que era hora de que el gobierno dejase atrás su vieja estrategia de "pagar y perseguir" - buscar a los fraudulentos después que los seguros ya han pagado.

"Prevenir fraude y abusos es la misión de este centro", dijo.