Si te has decidido a descubrir el universo de los picantes, chiles y salsas has llegado al lugar correcto.

Te contamos todo lo que necesitas saber para comenzar a recorrer este camino gastronómico sólo para audaces.

En él encontrarás propuestas novedosas, sabores únicos y placeres que ni imaginabas. Atrévete a empezar tu propio viaje culinario, siguiendo estos pasos.

1. Investiga. Busca información en internet y consultando con tus amigas sobre los diferentes tipos de picantes, los platos más habituales y los más suaves.

2. Para empezar. Empieza con comidas que son apenas más picantes de lo que estás acostumbrado. Identifica los condimentos picantes y degústalos, piénsalos e intenta descubrirle sus matices y sabores.

3. La costumbre. Lo más importante es ir acostumbrándote a cada nivel de picante. No pruebes uno más fuerte si aún no pasas con naturalidad el anterior.

4. Avanzando en el camino. Aumenta progresivamente el nivel de picante de tus comidas. Mientras subes de nivel, mantén tu elección de especias, ya sea por calor o por sabor. A medida que avanzas, las opciones son cada vez más amplias e interesantes.

5. Una ayuda. Para incorporar nuevas especias, las sopas son una buena opción, ya que el líquido aplaca el ardor. Si no hay líquido para sosegar, sin duda será muy picante. Además, ayuda a acelerar el proceso de adaptación.

6. ¡Socorro! Si comiste algo demasiado picante para ti, la mejor forma de aplacar el efecto picante es tomar un vaso de leche. La leche, gracias a una sustancia que contiene, eliminará con mayor eficacia la picazón en tu boca que tomando agua. La primera reacción es tomar agua, pero en lugar de aplacar "el incendio", lo aviva aún más.

7. Para la digestión. El yogurt es muy bueno para tomar luego de una comida picante, ya que refresca el estómago y disminuye la temperatura corporal facilitando la digestión de esos alimentos.