Lo que iba a ser una inolvidable estadía en Brasil para asistir a un evento del Papa Francisco, se convirtió en la incertidumbre en un penal de máxima seguridad mexicano para una maestra de preescolar.

Ángel de María Soto Zarate, de 23 años, fue detenida en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México acusada de llevar 10 kilos de cocaína en su equipaje. La joven fue devuelta a su país porque perdió el pasaporte.

La detención de esta seguidora del Catolicismo desató reacciones de jóvenes por la redes sociales, amigos, centros religiosos y la Arquidiócesis de Xalapa, que alegaban que era una injusticia arrestar a la joven.

Al final, las autoridades desistieron de la acusación gracias a fotografías y videos en donde se comprueba que la maleta no le  pertenecía.