Los vemos en las esquinas de los semáforos, vendiendo chicles o lavando los carros, incluso en el noroeste del país trabajan en la agricultura, estos son los niños de México, quienes en lugar de jugar e ir a la escuela, trabajan para ganarse el pan del día a día. 
 
Y es que aunque muchas veces lo vemos como algo normal en el tricolor, la realidad es más fuerte de lo que sabemos, ya que un nuevo estudio reveló que más de tres millones de niños trabajan jornadas largas arriesgando su salud. 
 
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía, mejor conocido como la INEGI, informó que la mayoría de estos niños trabajan más de 35 horas a la semana y de los cuales 882,778 tienen menos de 14 años. 
 
Según la Organización Internacional del Trabajo, muchos de estos pequeños trabajan en la agricultura y cerca de 22,000 menores de edad mueren trabajando en todo el mundo. 
 
“El trabajo que realizan a  menudo está oculto a los ojos del público, ya que puede que se encuentren aislados o trabajen muy lejos del hogar familiar. Las historias de abuso de niños involucrados en trabajo doméstico son muy comunes”, dijo la OIT. 
 
El problema es mucho más grave de lo que parece, ya que no solamente es lamentable que los niños sean robados de su juventud y tengan que trabajar en condiciones deplorables, pero también está la problemática que millones de estos niños no asisten a la escuela por estar trabajando, informó la OIT. 
 
El 12 de junio se celebra el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el cual estará centrado en hacer hincapié para que las personas dejen de contratar a menores de edad y a denunciar los trabajos entre los niños.