Más de 45 millones de personas se benefician del programa de cupones de alimentos en Estados Unidos. Sin embargo, una estadística resulta sorprendente: sólo el 39% de las familias latinas elegibles reciben esta ayuda para comprar comida.

La razón parece radicar en el hecho de que no se tiene un buen conocimiento entre la comunidad hispana sobre quiénes tienen derecho a los cupones y quiénes no.
 
Todos los niños nacidos en Estados Unidos son ciudadanos y, por lo tanto, si lo necesitan pueden recibir este beneficio, sin que importe el estatus legal de los padres.
 
En cuanto a los residentes permanentes legales, los adultos deben haber vivido en EEUU por al menos cinco años. Pero esta restricción no aplica a los residentes menores de 18 años.
 
Además, recibir cupones de alimentos no convierte a una persona en "carga social". Por lo tanto, no perjudicará negativamente a una posible petición de ciudadanía por naturalización que pueda presentar en el futuro.
 
Vivimos una época de crisis y, si hay necesidad de recibir ayuda, no hay vergüenza en ello.
 
Reportaje cortesía de About.com en español.