Un estudio dado a conocer por Perryman Group dijo que el poder adquisitivo de las comunidades hispanas y asiáticas se ha multiplicado cinco veces durante la última década.
 
Esto incluye a todos los inmigrantes que pagan impuestos a la hora de comprar productos y sobre la propiedad en la que viven.
 
Salvador Contreras, profesor de economía de UTPA dijo que “podría ser cierto que algunos inmigrantes usen los servicios públicos de Estados Unidos, pero la realidad es que la mayoría de los inmigrantes son jóvenes”.
 
Según Contreras, el hecho que hay muchos jóvenes trabajando en el país, quiere decir que trabajan más y se enferman menos, por lo tanto no necesitan los servicios de salud del país pero sí impulsan la economía del Estado. 
 
No solamente eso, sino que el estudio reveló la importancia de la mano de obra de los inmigrantes ya que si llegara a haber una deportación masiva en el Estado, esto le costaría casi 70 mil millones de dólares en actividad económica.