WASHINGTON - El Senado decidió el jueves finalizar el debate sobre el proyecto de reforma migratoria, el último paso previo a la votación de la iniciativa prevista para la tarde del jueves.

La votación de 68-32 superó por ocho la cantidad mínima requerida de 60 votos de 100 posibles.

El próximo paso será la aprobación del proyecto para la cual bastará una mayoría simple de 51 votos antes de enviar la iniciativa a la Cámara de Representantes. El voto ha sido convocado para las 2000 GMT.

El histórico proyecto de reforma migratoria ofrecería la naturalización a 11 millones de personas que actualmente viven en Estados Unidos de manera ilegal y destinaría al menos 30.000 millones de dólares a la seguridad fronteriza.

Varias votaciones previas celebradas esta semana avizoraban que el proyecto contaría con una mayoría bipartidista superior a los 60 votos necesarios para asegurar la aprobación y enviarlo medida a la Cámara de Representantes.

"Estamos a punto de pasar una de las piezas legislativas más importantes que este organismo ha aprobado en mucho tiempo", dijo la víspera el senador demócrata Chuck Schumer ante el pleno del Senado.

Organizaciones a favor de la reforma migratoria persistieron con movilizaciones hasta última hora con la meta de aumentar los votos a favor de la iniciativa.

Representantes de la agrupación Voces de la Frontera visitaron las oficinas del senador por Wisconsin Ron Johnson la mañana del jueves para instarlo a votar por la reforma.

La Coalición de Arizona a favor del Dream Act (ADAC por sus siglas en inglés) convocó a allegados a sus oficinas en Phoenix para seguir por televisión el debate en el pleno del Senado, como muestra de la expectativa con que el debate será seguido a lo largo de la nación.

No todas las organizaciones están satisfechas por el énfasis que la legislación pondrá en la seguridad fronteriza tras la adopción de una propuesta de los senadores republicanos John Hoeven (Dakota de Norte) y Bob Corker (Tenesí) para duplicar la cantidad de agentes de la Patrulla Fronteriza, extender la cerca 1.100 kilómetros (700 millas) e invertir miles de millones de dólares en equipos como aviones no tripulados, radares y monitores antisísmicos a un costo de 30.000 millones de dólares.

Arturo Carmona, director de la agrupación Presente.org, dijo que tras la aprobación de la enmienda Corker-Hoeven "no adoptaremos más la estrategia de `frontera primero' sobre reforma migratoria que reina hoy en Washington".

"Ahora que la legislación pasa a la cámara baja, marcamos una línea en la arena porque no podemos y no aceptaremos más medidas extremas disfrazadas como reforma migratoria bipartidista", agregó.

El jefe de la bancada republicana, el senador por Kentucky Mitch McConnell, anunció el jueves que votará contra la reforma migratoria porque "si no puedes estar razonablemente seguro de que la frontera es segura como una condición a la legalización, no hay cómo estar seguro de que millones más no seguirán a los inmigrantes ilegales que ya están aquí".

Los propulsores de la reforma sumaron 67 votos o más en cada una de las tres pruebas procesales del miércoles. Más de una decena de republicanos se sumaron a los demócratas en cada una, asegurando el apoyo bipartidista que los promotores de la iniciativa prevén cambiará opiniones en la Cámara de Representantes, donde la perspectiva es incierta.

Muchos en la cámara baja -donde los republicanos son mayoría- se oponen a ofrecer la posibilidad de naturalización, que es la pieza central de la iniciativa del Senado, y prefieren un enfoque por partes en lugar de una reforma integral como la que está promoviendo do la cámara alta.

La Comisión de Asuntos Jurídicos de la Cámara de Representantes aprobó el miércoles una iniciativa para establecer un sistema que obligue a todos los patrones a verificar el estatus migratorio de sus empleados con un plazo de dos años.

La comisión enfocaba su atención el jueves en una iniciativa sobre los inmigrantes calificados. La semana pasada, aprobó otros dos proyectos, uno sobre los trabajadores agrícolas y otro para tipificar como delito federal estar en el país sin permiso legal, cuando actualmente es una infracción del fuero civil.

El Movimiento por una Reforma Migratoria Justa (FIRM por sus siglas en inglés), que agrupa a numerosas organizaciones pro reforma migratoria, anunció el jueves una campaña para compartir con el liderazgo republicano de la cámara baja la urgencia de aprobar una reforma migratoria que incluya la posibilidad de naturalización para los inmigrantes sin papeles.