Dulce Matuz es una mexicana indocumentada de 27 años que, con el sueño de estudiar en las universidades de Estados Unidos, se ha convertido en símbolo de los inmigrantes en Arizona y en todo el país.

Su lucha no ha pasado desapercibida y la revista estadounidense “Time” la acaba de nombrar una de las 100 personalidades más influyentes del mundo de 2012. La reseña de sus logros en Time fue escrita por la actriz Eva Longoria.

Con su ímpetu, esta joven graduada en ingeniera en electrónica de la Universidad Estatal de Arizona, ha sobrepasado barreras legales para educarse y contribuir con el país que ha llamado su hogar. A través de la organización Arizona Dream Act Coalition (ADAC), de la cual es presidenta y cofundadora, se solidariza con los jóvenes inmigrantes indocumentados que, como ella, fueron traídos a Estados Unidos antes de los 16 años.

En la página Democracy for America, Matuz, quien se confiesa amante de bailar salsa, explica que no ha podido ejercer su carrera en gran parte debido a su estatus migratorio. También comparte que una de sus metas máximas es postularse para un puesto político con el objetivo de transformar la comunidad con un alto énfasis educativo en ingeniería y ciencias.

“Me siento muy orgullosa. Nunca me hubiera imaginado que me darían este honor pero este honor no es sólo para mí, sino para todos los estudiantes indocumentados que están en mi misma situación”, manifestó en entrevista a ElUniversal.com.mx

En 2001, Matuz comenzó su lucha por el Dream Act, proyecto bipartidista que se debate en el congreso estadounidense, junto a la Reforma migratoria, y que abriría el camino a estudiantes indocumentados llegados a EE.UU. siendo menores de edad para recibir la ciudadanía.

Un pensamiento guía su camino, publica Time, “Somos norteamericanos, y los norteamericanos no nos damos por vencidos”.