Harry Reid, líder de la mayoría demócrata del Senado, señaló que no aceptará, de parte de la cámara de Representantes, ningún proyecto para reformar las leyes migratorias que no incluya un camino hacia la ciudadanía.
 
El senador indicó que un proyecto que no le permita a los más de 11 millones de inmigrantes indocumentados, que actualmente viven en Estados Unidos, acceder a la ciudadanía, no es viable.
 
“No vamos a trabajar en ningún proyecto de ley que no esté dentro del marco que hemos planteado”, dijo Reid en un encuentro con líderes demócratas del Senado y agregó que aboga por una reforma migratoria integral y que su bancada no aprobara proyecto de ley sueltos.
 
Reid recalcó que Estados Unidos no puede expulsar a 11 millones de inmigrantes indocumentados y reiteró que su partido apoya la consecución de un acuerdo bipartidista para reformar la desgastada ley que rige las migraciones en el país.
 
Sobre la posibilidad latente de que los republicanos de la cámara baja esperen hasta el fin de las elecciones primarias en septiembre, para abordar el tema de la reforma migratoria, Reid afirmó que no quedaría tiempo suficiente. “Será en realidad muy difícil poder conciliar, empezando y terminando en pocas semanas”, dijo Reid.
 
El proyecto aprobado por el Senado en junio del 2013 caduca después del 31 de diciembre de este año.
 
Se espera que el presidente de la cámara baja, John Boehner presente en los próximos días los fundamentos de una reforma migratoria que pueda conciliarse con la ya aprobada en el Senado.