NOGALES – En medio de una protesta general de abusos de parte de agentes fronterizos de EEUU contra ciudadanos mexicanos, se le dio el último adiós a un joven presuntamente asesinado en la frontera el pasado miércoles.

Antonio Elena Rodríguez de 17 años murió en un enfrentamiento en la frontera de Nogales. Él portaba piedras y los agentes respondieron con balas. “Es una injusticia, él no cruzaba drogas para el otro lado”, declaró el hermano de la víctima, Diego Ramón Elena.

Con música de banda fue despedido el adolescente. Los médicos forenses explicaron que la causa de su muerte fue debido a dos disparos en la cabeza y cuatro en la espalda, los cuales le perforaron los pulmones.

“Esto no sólo es una lamentable muerte sino que surge un problema diplomático entre México y EEUU”, manifestó el congresista federal, Raúl Grijalva.

El gobierno de México a través de un comunicado oficial considera que "el uso desproporcionado de la fuerza letal por parte de los funcionarios de inmigración es inaceptable bajo cualquier circunstancia".

Agregaron además que esta muerte debe ser completamente esclarecida.