CHARLESTON (Carolina del Sur) - Carolina del Sur planea apelar el fallo de un tribunal federal que bloqueó la entrada en vigencia de la mayoría de las disposiciones de la nueva ley de inmigración del estado.

El procurador general Alan Wilson dijo en documentación presentada la semana pasada que el estado apelará la decisión de la Corte Federal de Apelaciones del Cuarto Circuito.

El mes pasado, el juez federal Richard Gergel falló que las fracciones de la ley del 2011 que permiten a la policía comprobar la situación migratoria de la gente que detienen podían entrar en vigencia. Empero, ratificó la prohibición emitida anteriormente que bloqueaba la mayoría de las otras partes de la ley.

En su alegato, Wilson dijo que el estado no tiene objeciones a la autorización de que entrara en vigencia la cláusula sobre revisión de condición migratoria, pero al mismo tiempo desea la anulación del congelamiento de otras partes de la ley. La documentación presentada por Wilson fue un aviso de apelación y los argumentos que le seguirán.

Una de las cláusulas bloqueadas por Gergel convierte en delito estatal no portar documentos de inmigración o que los inmigrantes que viven de manera ilegal en el país viajen o se alojen por cuenta propia. Gergel falló que el gobierno federal, no los estados, tiene la autoridad para seguir el paradero de las personas que no sean ciudadanos estadounidenses.

El gobierno federal y la Asociación Nacional para la Defensa de los Derechos Civiles interpusieron demandas el año pasado alegando que la ley de Carolina del Sur era anticonstitucional. La ley, inspirada en una legislación similar de Arizona, es considerada una de las más duras del país.

La Corte Suprema estadounidense falló a principios de año que gran parte de la ley de Arizona es anticonstitucional, derogando disposiciones como las que tiene la ley de Carolina del Sur que penalizan no llevar identificación o que los inmigrantes ilegales viajen o se alberguen por cuenta propia.