Muchas mujeres buscan métodos “fáciles” para bajar de peso, sin preocuparse por los efectos secundarios o la composición de las pastillas que ingieren.

Perder peso sin esfuerzo es la promesa de las de las píldoras para adelgazar y siempre surgen nuevas alternativas en el mercado: Pastilla dietética mágica. Reduzca totalmente la grasa. Sin dietas ni ejercicios. Pero, ¿Qué tan efectivas son estas pastillas? ¿Cuáles son sus riesgos?

Las pastillas para adelgazar se dividen principalmente en 4 categorías: diuréticos y laxantes, inhibidores de la absorción de grasas, inhibidores del apetito y drogas inhibidoras del apetito, todas estas aparecen como una opción mágica para bajar de peso sin dejar de comer, pero si no se supervisa su ingestión el costo puede ser muy alto.

La FDA (U.S. Food and Drugs administration)  ha encontrado pastillas reductoras de peso contaminadas con sibutramina; este ingrediente fue retirado del mercado en Octubre del 2010 porque causaba problemas cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

Los organismos reguladores federales destacan decenas de productos promocionados como suplementos dietéticos pero que en realidad contienen componentes que no han sido estudiados adecuadamente en humanos.

Estos productos no son suplementos dietéticos legales”, señaló Michael Levy, director de la División de Nuevos Medicamentos y Regulación de Etiquetado de la FDA. “En realidad se tratan de medicamentos fuertes, presentados engañosamente como suplementos "totalmente naturales” o “herbales” y pueden causar graves riesgos en los consumidores.

Dietas, otro portal especializado en nutrición para atletas de alto rendimiento, señala que algunos de los riesgos de ingerir este tipo de suplementos son: trastornos en el sistema nervioso, endócrino especialmente en el hipotálamo y la tiroides, así como nerviosismo, inquietud, insomnio, presión arterial alta, fatiga e hiperactividad, además de palpitaciones, riesgo de fallo cardíaco, dolores de cabeza, sequedad en la boca, vómitos y diarrea o constipación, molestias intestinales, opresión en el pecho, adormecimientos de las extremidades, transpiración excesiva, mareos, irregularidades menstruales, cambios en el deseo sexual, caída del cabello, visión borrosa, fiebre y problemas urinarios.

Este tipo de pastillas sólo deben recetarlas los médicos a personas que por su obesidad sufren de enfermedades como la diabetes y necesitan bajar de peso de forma rápida, pero controlada.

Para perder peso es un requisito consultar a los expertos y por ningún motivo te confíes de las pastillas de composición dudosa, que prometen adelgazar sin mucho esfuerzo como  las que venden en infomerciales o Internet.

Fuentes: Dietas, La FDA (U.S. Food and Drugs administration)