Sucede muy a menudo y a casi todos nosotros. Conocemos a alguien, nos enamoramos, contruimos un proyecto, vamos creciendo juntos y, de pronto, nos damos cuenta de que nuestra identidad, nuestro bienestar, nuestra vida, depende de la otra persona. Pensamos en qué pasaría si nos faltara y nos da terror.

La dependecia emocional es una característica muy habitual en estos tiempos pero que sin embargo entraña un problema. La felicidad, un amor auténtico, sano, una relación exitosa, sólo puede lograrse si las dos personas son autónomas, si cada una puede perseguir sus propios sueños y construir su historia.

Dagmar Polasek, del portal IniciativaT.com, te explica en este artículo todo lo que debes saber sobre esta compleja situación. Atrévete a algo mejor, apuesta por ti y tu felicidad. Ponte manos a la obra.

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