Es lo más normal del mundo y pasa en todas las familias: cuando nuestros hijos son pequeños nos los llevamos al baño constantemente. ¡Porque no los podemos dejar solos! Pero de a poco van creciendo y de pronto nos encontramos conque nuestro niño de 5 ó 6 años se queda mirando nuestras partes íntimas. ¿Sólo curiosidad o comienzan a despertarse en él otras cuestiones?

Alicia Civita, del portal Mamás Latinas, analiza la opinión de un grupo de psicólogos que se expresó sobre el tema y nos ofrece su propio punto de vista apartir de su experiencia.

Tú, ¿te sientes cómoda bañándote frente a tus niños? ¿De qué depende dejar de hacerlo o no?

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