El deseo y la atracción se mantienen intactos aunque la vida los haya separado. Han vivido momentos mágicos con una pasión que, probablemente, no volvieron a encontrar en otras camas. Y, de pronto, te lo cruzas en una fiesta, lo ves sexy, las hormonas te enloquecen y terminan en su casa. A la mañana siguiente, se miran a los ojos y piensas: ¿es posible tener sexo con tu ex sin volver a sufrir?

Algunas ideas:

1. La atracción. Es normal que algo dentro de ti te lleve hacia él. Durante algún tiempo fue tu compañero de vida, apostaste por esa relación, por él, dejaste el cuerpo y alma allí. Es absolutamente normal que te sientas atraída.

2. Separar las cosas. Tal vez resultó ser un mentiroso, un indeciso o terriblemente aburrido... Pero tenían un sexo magnífico. Te conocía, sabía cómo tocarte, cómo hacerte gozar, y aún no has encontrado un buen reemplazante de él. Pero, ¿se puede separar el sexo del amor cuando se trata de un ex? Tal vez creas que tú puedes. ¿Y él?

3. ¿Un parche? Ahora estás sola, tienes ganas de pasarla bien y como por un hechizo, mientras pensabas esto, apareció de nuevo en tu vida. Ten cuidado: crees que una noche con él ayudará a sentirte mejor, pero también corres el riesgo de profundizar tu soledad luego.

Algunos consejos:

1. No olvides que hubo motivos para que ustedes dejaran de ser pareja. ¿De verdad quieres volver a intentarlo? Coquetear con los conflictos del pasado puede ser duro.

2. Es posible que luego del sexo, uno de los dos vuelva a tener ganas de intentarlo y el otro no. Una segunda separación sería muy difícil.

3. Si ambos están dispuestos a tener sexo, háblenlo, déjenlo claro, que los dos sepan lo que están haciendo y luego, reencuéntrate con “tu viejo amigo”.

4. ¿Por qué quieres tener sexo con él? Piensa que con confianza en ti misma y una buena actitud podrías estar con quién quisieras.

5. Lo importante, más allá de lo que hagas, es que estés bien contigo misma y seas feliz.