En esta era de Internet y redes sociales, la mayoría de los negocios se han visto afectados y entre ellos -claro- está el negocio de las tarjetas de felicitación tradicionales.

En 1995, la Greeting Card Association reportó que 2.7 billones de postales de Navidad se venderían ese año. En 2011, esa cifra ha bajado a 1.5 billones de tarjetas, reporta el periódico Los Angeles Times.

Las empresas de tarjetas de felicitación, sin embargo, no están fuera de la competencia. La industria estima que las ventas en general este año ascenderán a 7 billones de postales, mientras que la segunda mayor empresa de tarjetas de felicitación, American Greetings Corp., reportó una recuperación luego de un largo declive en ventas.

La época navideña lidera la lista de popularidad con ventas estimadas en 1.5 billones de postales alrededor del mundo, de acuerdo a la empresa Hallmark Cards. Le sigue el Día de San Valentín con 144 millones de tarjetas, el Día de las Madres con 133 millones y el Día de los Padres con 94 millones.

Los expertos atribuyen el descenso en ventas en parte a la competencia de las tarjetas electrónicas o e-cards, así como a las nuevas y más eficientes maneras de comunicación.

Sin embargo, hay personas que prefieren el método tradicional. “Es chévere abrir algo en el correo que no sea una factura”, expresa Carrie Rollings al diario angelino.

No obstante, la e-cards tienen su ventajas: ofrecen una mejor calidad y facilidad de uso a medida que los mecanismos creativos y de envío se han vuelto más inteligentes; de la misma manera, son amigables con el medio ambiente en un mundo cada vez más consciente de la ecología y, lo mejor de todo, ¡generalmente son gratuitas!

Aunque la inmensa mayoría de las tarjetas electrónicas son enviadas por correo electrónico, muchas llevan al receptor al sitio web del editor para una animación flash de 15 ó 30 segundos. El nivel de sofisticación de la tarjeta puede variar pero muchas vienen con una pista de sonido integrada y algo de texto personalizado.

Mientras que casi todos los sitios web de tarjetas electrónicas ofrecen tarjetas o muestras gratis, el modelo de su negocio dicta que tratarán de sacarte algo de dinero cuando entres a su sitio. La mayor parte de ellos incluyen publicidad y varios de ellos ofrecen algún tipo de suscripción o servicio mejorado.

Los servicios de suscripción incluyen generalmente un número ilimitado de tarjetas por un periodo determinado y también ayudan con la programación de fechas, permitiendo a los suscriptores olvidadizos o muy ocupados que seleccionen las tarjetas y definan los cumpleaños, las fiestas y las ocasiones especiales hasta por un año adelantado.

Y a ti, ¿qué te gustaría recibir en esta época festiva? ¿Una postal en el correo o una tarjeta electrónica en tu computadora?