¿Tú también eres una de esas que cuando se sienten tristes, deprimidas, muy cansadas o cuando las cosas no salen como lo pensaban, sienten deseos de comer algo dulce? ¿Eres capaz de comerte un kilo de helado de chocolate porque discutiste con tu chico? No te sientas culpable: según un nuevo estudio existe una explicación que te hace actuar de esa manera.

Según la Universidad de Lovaina, Bélgica, es perfectamente normal ya que nuestro cuerpo libera gracias a ese tipo de alimento cierta sustancia que nos ayuda a combatir esos estados de ánimo.

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