Millones de personas viven y trabajan hoy en los Estados Unidos con el objetivo único de generar algunos ingresos para enviar a sus seres queridos en su país de origen. Muchos han huido en busca de un sueldo que les permita alimentar a sus hijos o salir de la calle. Durante años trabajan doble o triple turno, viviendo en circunstancias deplorables, con la única razón de enviar remesas a sus familiares.

Pero la pregunta que cabe hacerse es: ¿Cuánto debes enviar a tus familiares? ¿Cada cuánto tiempo? De lo que ganas, ¿cuánto te queda a ti? Son preguntas difícil de hacer, medidas más difíciles de tomar. Porque, quieras o no, se trata de tu familia. Pero no debes dejar de tener en cuenta que tu salud mental y física es igual importante que la de ellos. Incluso más, porque si a tí te paso algo ellos ya no recibirán nada. También debes considerar que tu aporte es una fuente fija para ellos que, en muchos casos, hace que se esfuercen menos en generar por su cuento un ingreso.

Las consideraciones son muchas y cada caso es distinto. Pero es un tema que vale la pena plantearse. Mariela Dabbah, del portal Mamás Latinas, te ofrece en este artículo una visión refrescante y muy interesante que te ayudará a ordenar y mejorar tu situación.

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