¿Qué tienen los hombres casados que nos atraen tanto? Cruzan una mirada en un bar, le sonríes sin escrúpulos, incluso te acercas a él, comienzan a conversar, lo seduces, sorprendiéndote un poco de tu actitud pero sin poder evitarla, y terminan en un hotel. ¿Por qué lo deseas tanto? ¿Te gusta sufrir o simplemente te divierte la aventura? Aquí te develamos el misterio de los hombres casados.

1. En primer lugar, nos atrean porque los hombres no son fieles. Si lo fueran y no tuviéramos ninguna oportunidad de seducirlos, no nos interesarían.

2. Parte de su encanto está también en el oscuro deseo de destruir toda la estructura que formó junto a su mujer para repetirla de igual manera pero contigo.

3. Un hombre casado da seguridad. Pero no seguridad económica, sino que nos consta que es capaz de comprometerse y de construir un hogar, que tiene experiencia y que sabe cómo hacerlo.

4. Su único problema, pobrecito, es que se equivocó de mujer.

5. Un hombre que es marido y padre, es seguramente un buen hombre. Tiene un hogar, una mujer, una vida hecha, pero no lo disfruta. En cambio, cuando se encuentra contigo libera sus frustraciones, se conecta consigo mismo, se relaja y resuelve sus insatisfacciones sexuales contigo.

6. Cada vez que te encuentras con un hombre casado con quien estás teniendo una relación, te sorprende la alegría y entusiasmo que siente al verte. Ella siempre tiene olor a ajo, en cambio tú tienes tiempo de bañarte, depilarte y ponerte tu perfume preferido. Eso es impagable.

7. Una de las mayores virtudes de tener una relación con un hombre casado es la posibilidad de acompañarlo y apoyarlo en todos sus problemas pero sin tener que ocuparte de ninguno de ellos.

8. Finalmente, nos atraen tanto porque nos permiten ubicarnos en el lugar de la víctima, sin reparos. Nos dejan solas, se va de viaje con esa bruja, el fin de semana no llamó..., pero disfrutamos imaginando su culpa y su irrefrenable deseo de encontrarse nuevamente con nosotras.