El Día de Acción de Gracias ya está prácticamente a la vuelta de la esquina. Tú y tus nenes visitarán a los abuelos para unos divertidos días familiares.

Pero algo se nos olvida: hasta los niños mejor portados pueden desesperarse tras varias horas de viaje.

Los niños están entusiasmados y se meten de un salto en el carro. Una hora después, comienzan los: “¿cuándo llegamos?”, “quiero ir al baño”, “estoy aburrido”, “¿cuánto falta?”…

Los hijos pueden ser la alegría del hogar pero también una amenaza a tu paciencia si no sabes cómo entretenerlos. Apunta estos consejos para disfrutar del viaje sin peleas ni llantos: sólo carcajadas.

1. Las paradas. Tan sólo dos horas de viaje es bastante para un adulto; para un niño, mucho más. Por eso, haz paradas. No deben ser necesariamente largas, pero sí frecuentes.

2. Añade cultura y misterio. Has una breve investigación acerca de las zonas por las que pasarán durante el viaje. Puedes contarles algunas historias de acontecimientos que ocurrieron como batallas, conquistas, algún fantasma, etc. Además podrías hacer un juego tipo "rally" con pistas que tus pequeñines deben ir adivinando.

3. DVD portátil o un iPad. Una alternativa es comprar un equipo para reproducir unas cuantas películas para que se distraigan. Metidos en una aventura, el tiempo vuela. Fíjate que no se mareen. Si tienes un iPad además podrán jugar  o charlar con los abuelos.

4. Para dormir. No olvides llevar almohadas y frazadas para todos. De esa manera podrán dormir un rato y darles un poco de paz a ustedes.

5. Música. Haz una selección de la música que les gusta a ellos y llévala en tu reproductor para que todos canten.

6. Juegos. Averigua en Internet varios juegos que puedas proponer en el carro. Por ejemplo, pon una canción conocida, como el cumpleaños feliz, y diles que en vez de la letra la deben cantar haciendo ruidos extraños. Se partirán de la risa. Repasen el abecedario nombrando animales que empiecen por cada letra. Anima a tus hijos a buscar animales en las señales de tráfico, en los carteles de anuncios o en los campos. Quien más encuentre, se gana un helado en la próxima parada.

7. Golosinas. Lleva algunas para hacerles más ameno el viaje. Los pocos segundos que tarden en devorarlas serán un momento de tranquilidad para ti. No olvides que sean nutritivas como frutas o barras de granola.

8. Álbum familiar. Que mejor oportunidad de conocer a la familia que viendo las fotos de los tíos y primos. Haga memoria y cuénteles a sus hijos las aventuras que tuviste cuando tenías su edad.