Sin importar cuál sea tu edad, el factor "envejecimiento de la piel" se hace presente día con día y todas anhelamos un cutis espléndido. Para lograr ese objetivo es básico hacer del cuidado de la piel una rutina diaria, y eliminar algunos malos hábitos que a la larga solo la maltratarán.

A continuación te enumeramos algunas cosas que puedes hacer para cuidar tu piel:

Familiarízate con tu piel: Conoce tu tipo de cutis, si es necesario acude con un experto, para que una vez que la identifiques, puedas detectar cualquier cambio extraño, lunares nuevos, salpullidos, sequedad, manchitas (a menudo inofensivos) pero que también pueden ser señales de alerta de otras enfermedades como el cáncer de piel.

La piel no es perfecta: Ten en mente que nadie (ni Grace Kelly) tiene un cutis perfecto. Puedes tener la piel seca, mixta o grasosa y es posible que desarrolles una que otra imperfección, muchos problemas se pueden tratar en el hogar pero en otras ocasiones será  básico buscar ayuda de un dermatólogo.

Protégete del sol: La mayoría de los cambios asociados con el envejecimiento de la piel son causados por la exposición a la luz del sol. Te recomendamos utilizar bloqueador con factor de protección solar (FPS) mínimo de 15, al elegirlo escoge uno que ir sea de amplio espectro, inhibiendo tanto rayos UVA ("A" para el envejecimiento) y UVB ("B" para quemaduras). Aplica abundantemente 30 minutos antes de salir a la calle y vuelve a aplicar cada 2-3 horas después de sudar o en el agua.

La Academia Americana de Dermatología recomienda que no dejes pasar un periodo de 12 horas sin utilizar algun tratamiento o productos para la piel (incluyendo el protector solar)

Fumar o no fumar: Este mal hábito acelera el envejecimiento de tu piel e incrementa las arrugas. Reduce el oxígeno en la piel y los nutrientes como la vitamina C, además de dañar la elastina y el colágeno que le dan una fuerza de la piel y la elasticidad.

Reduce tu consumo de alcohol: El alcohol expande los pequeños vasos sanguíneos en la piel, aumentando el flujo sanguíneo cerca de la superficie, lo cual puede crear una apariencia enrojecida.

Come bien: Una dieta balanceada le da a tu piel los nutrientes que necesita para reparar los daños y mantenerse sana. Come todo tipo de frutas y verduras.

Reduce el estrés. Si te preocupas mucho y frunces el ceño seguido, los músculos de tu cara se ajustarán a esos movimientos, creando líneas de expresión y arrugas. Trata de variar tus expresiones faciales durante todo el día, y mantener el estrés bajo control a través de meditación, yoga, ejercicio suave u otras técnicas de relajación.

Duerme lo suficiente. Para mantener una piel con apariencia fresca debes dormir de 8 a 9 horas diarias. Toma menos cafeína durante el día y evítala por las noches.

Lava tu piel con suavidad: Limita tu tiempo de baño  a 15 minutos o menos, usa agua tibia y no caliente. Retira el maquillaje cuidadosamente para evitar el daño a la piel sensible alrededor de tus ojos. Para mantener la humectación en tu rostro, después de la limpieza seca tu cara y aplica una crema hidratante.

Te cuidado con los tratamientos: Los expertos recomiendan no utilizar más de dos líneas  de productos de cuidado de la piel a la vez. Y tener en mente que un producto de cuidado de la piel más caro no es necesariamente más eficaz. Algunas marcas contienen fragancias que pueden conducir a problemas de la piel.

Fuentes: Academia Americana de Dermatología