Con el ajetreo de todos los días es muy fácil perder la paciencia y aprender a tenerla sumamente complicado.  La paciencia se obtiene en las dificultades, pues esas circunstancias que más te demandan esperar (cuando no lo sabes hacer) son los motores que te impulsan a crecer en ella. La facultad de guardar la calma cuando algo se necesita mucho o se desea, es algo que debe aprenderse porque definitivamente no nos viene integrada.

Existen muchas razones por las cuales las personas solemos ser impacientes, pero la principal es que en nuestra sociedad consumista estamos acostumbrados a que todo se nos dé rápido y como lo queremos. Un papá comentaba: “Yo tuve la culpa de hacer a mi hijo impaciente y berrinchudo, pues siempre le di todo lo que pidió, cuando lo pidió” Ahí lo tenemos, nos educaron para conseguir lo que anhelamos pero pocas veces se nos habló de que todo tiene un precio. El precio es saber esperar, la capacidad de soportar sin alterarnos.

¿De verdad es posible aprender a ser paciente cuando nadie te enseñó? ¡por supuesto!, uno de los consejos para ganar paciencia es enfocarnos en nuestro objetivo a corto, largo y mediano plazo, tener en mente lo que podemos lograr es una esperanza para armarnos de valor y saber esperar.

La Nena te da otros prácticos consejos para cultivar la paciencia, ya que sumergido en un ritmo de vida tan acelerado y que demanda de ti que seas productivo al 100% seguro los necesitarás.

 ¡Lee la nota completa!