Eduardo tenía un armonioso matrimonio de tres años con Erika hasta que llegó a vivir con ellos el "asesino" de sus padres.

El padre de Erika, conduciendo alcoholizado y drogado, fue el causante de la muerte de los padres de Eduardo cuando él era apenas un niño de 8 años.

Las casualidades de la vida los llevaron a ser pareja. Ahora la premisa es el perdón, pero el dilema es descubrir quién es realmente Pedro, el suegro asesino.