Estados Unidos tiene una deuda contraída con la historia en el Clásico Mundial de Béisbol, donde después de dos ediciones disputadas todavía no ha podido ganar un título y eso es lo que busca conseguir el nuevo piloto del equipo nacional, Joe Torre.


El dirigente que lo consiguió todo como profesional, que se encontraba en una cómoda situación de retiro con un cargo importante dentro de la estructura administrativa de la oficina del comisionado de las Grandes Ligas, lo dejó todo y se cargó la responsabilidad de dirigir a Estados Unidos en la tercera edición del Clásico, que comenzará el próximo marzo con 16 equipos en liza.


Torre llegó al cargo de manejador del equipo de Estados Unidos con las ideas muy claras de por qué el equipo no sólo no ganó el título sino que ni tan siquiera pudo llegar a las finales en las dos primeras ediciones de la máxima competición mundial.


"La clave de todo está en la preparación mental, los jugadores que han ido con Estados Unidos anteriormente se tomaron la competición como si estuviesen en plena fase de preparación de pretemporada, mientras que el resto de los países se lo tomaban como algo muy serio y de vital importancia para sus países", destacó en rueda de prensa ofrecida en Phoenix.


Torre dijo que esta vez todo será diferente, y que nadie va a llegar a la competición de manera apresurada sino todo lo contrario. Mentalmente, los jugadores de Estados Unidos estarán listos para afrontar la competición como si se tratase de la fase final del campeonato de las Grandes Ligas.


"Creo que buena parte del asunto es la preparación mental... si lo conseguimos estoy convencido de que llegaremos muy lejos", subrayó.