SAO PAULO - El secretario general de la FIFA Jerome Valcke inició una nueva inspección de estadios en medio de una gran incertidumbre en torno a si Brasil podrá entregar dentro de los plazos establecidos seis instalaciones a ser usadas en la Copa Mundial del año que viene.

Valcke viajó a la ciudad sureña de Porto Alegre y luego irá a Cuiaba, donde los organizadores locales todavía no terminaron la licitación para los asientos del nuevo estadio.

También hay problemas en el estadio de Curitiba, donde se interrumpieron las obras por cuestiones de seguridad.

Los organizadores brasileños aseguran que los estadios serán terminados a tiempo a pesar de los tropiezos.

Valcke afirmó que la FIFA no aceptará demoras como las que se registraron en ocasión de la Copa de las Confederaciones este año. Solo dos de los seis estadios usados en ese torneo fueron entregados dentro de los plazos establecidos. Algunos fueron entregados con el torneo encima.

De los seis estadios que todavía no están terminados, en cinco todavía no se había completado el 90 por ciento de los trabajos hacia septiembre, según un informe del gobierno. Las obras están más avanzadas en Natal y en Sao Paulo, donde se jugará el partido inaugural el 12 de junio.

Los trabajos en el estadio de Cuiaba marchaban bien, pero el problema con los asientos genera inquietud.

Las autoridades locales tuvieron que suspender el proceso de licitación inicial porque fiscales públicos dijeron que se estaba cobrando demasiado, lo que obligó a buscar nuevos proveedores. El plazo para la entrega de ese estadio vence a fin de año.

Valcke es acompañado por figuras del comité organizador local, incluidos los astros Ronaldo y Bebeto.