La victoria para la comunidad homosexual tras la decisión de la Corte Suprema de hoy puede ser una victoria también para los cónyuges de gays extranjeros que no tienen un estatus legal migratorio.

El Supremo declaró este miércoles inconstitucional la Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA, por su sigla en inglés), que lo define como "la unión entre un hombre y una mujer" e impedía, por tanto, que los homosexuales casados en los estados donde es legal lograran reconocimiento y beneficios fiscales a nivel federal.

Antes de esta histórica decisión, un estadounidense tenía prohibido ante DOMA patrocinar a su cónyuge extranjero del mismo sexo para tramitar la residencia o "green card", como es conocida.

Ahora, las parejas gays tendrán el mismo beneficio de las parejas heterosexuales y podrán patrocinar a su cónyuges extranjeros, y traerlos a vivir de forma legal en Estados Unidos, siguiendo los requisitos establecidos por la ley migratoria.

"Trabajando con nuestros socios federales, incluyendo el Departamento de Justicia, vamos a implementar la decisión de hoy por lo que todas las parejas casadas serán tratados con igualdad y justicia en la administración de nuestras leyes de inmigración", dijo Janet Napolitano, Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional.

Paralelo a la decisión de la Corte Suprema, hoy fue aprobada en el Senado la enmienda de Seguridad Fronteriza, la cual es considerada clave para la aprobación final de una reforma migratoria.