La mujer acusada de ser la cabecilla de una red de prostitución de alta clase en Nueva York recibe malas noticias.

Un juez negó reducir la fianza de $2 millones en contra de Anna Gristina, luego que recibiera cargos el pasado mes de febrero.

El magistrado dijo que el juez que impuso la fianza actuó racionalmente.

Gristina ha mantenido su inocencia, mientras que su abogado dice que apelará la decisión del juez.