Un nuevo estudio de la universidad de Clark, Massachusetts, prueba que la crianza de niños con parejas de un mismo sexo puede ser hasta mejor que la de padres heterosexuales.

El 6 de enero el candidato republicano a la presidencia Rick Santorum condenó el apadrinamiento de parejas gay, diciendo que era mejor si un niño se criaba viendo a su padre en prisión, a que crezcan bajo la tutela de una lesbiana o un homosexual.
Para echarle más gasolina al fuego, días después el Papa Benedicto sancionó este acto como una amenaza “para la futura humanidad”.
En contraste, el resultado de este último estudio muestra que los papás de un mismo sexo si son efectivos.
El estudio establece que los padres gay tienden a estar más motivados, y a la vez se comprometen más con la familia que padres heterosexuales. Esto debido a que parejas de un mismo sexo eligen ser padres.
Abbie Goldberg, una psicóloga de Clark, explica que las parejas homosexuales raras veces se embarazan accidentalmente, lo opuesto a las heterosexuales, ya que al menos 50% de sus embarazos lo son.